Salud

¿Por qué mi perro entierra cosas? El lobo que lleva dentro

18 de octubre de 20266 min de lectura
¿Por qué mi perro entierra cosas? El lobo que lleva dentro

¿Por qué mi perro entierra cosas? El lobo que lleva dentro

Le das un hueso y, en vez de roerlo en el sofá, se va al jardín (o a escarbar en la cama) a esconderlo. O guarda su juguete favorito debajo de un cojín como si fuera un tesoro. Puede parecer una manía graciosa, pero detrás de ese comportamiento hay miles de años de evolución: tu perro está haciendo exactamente lo que hacían sus antepasados los lobos para sobrevivir.

En este artículo te explicamos por qué los perros entierran cosas y, de paso, el porqué de otras «rarezas» que seguro has visto en casa: dar vueltas antes de tumbarse, escarbar en la cama o ponerse a aullar. Spoiler: casi todo viene del lobo.

Enterrar comida: el instinto de la despensa

Los lobos y los perros salvajes vivían en un ciclo de abundancia y escasez: un día cazaban una presa grande y al siguiente podían pasar hambre. Para sobrevivir, desarrollaron la costumbre de esconder bajo tierra lo que les sobraba y recuperarlo cuando lo necesitaban. A este comportamiento se le llama «caching» (almacenamiento), y tenía dos ventajas: proteger la comida de otros depredadores y conservarla fresca gracias a la tierra.

Tu perro ya no necesita guardar comida para mañana (tiene su cuenco lleno cada día), pero el instinto sigue ahí. Por eso, cuando le das algo muy valioso para él (un hueso, un premio, un juguete nuevo), su cerebro le dice: «esto es demasiado bueno para gastarlo ahora, escóndelo para luego». No es desobediencia ni desagradecimiento: es su naturaleza.

Otros comportamientos heredados del lobo

Enterrar no es el único recuerdo que tu perro guarda de sus antepasados. Estos otros gestos tan habituales también vienen de muy lejos.

Dar vueltas antes de tumbarse

Ese ritual de girar sobre sí mismo dos o tres veces antes de echarse viene directamente del lobo. En la naturaleza, los cánidos daban vueltas para aplastar la hierba o las hojas y hacerse un «nido» cómodo, comprobar que no había peligros ni bichos alrededor y, de paso, marcar ese sitio como suyo. Tu perro lo sigue haciendo aunque su cama sea mullida y no haya ningún peligro: es un gesto que lleva grabado.

Escarbar en la cama o el sofá

Muy relacionado con lo anterior. Cuando tu perro rasca la manta, el colchón o los cojines antes de acostarse, está «preparando el terreno» igual que haría en plena naturaleza para crear un lugar confortable y a la temperatura adecuada. También es una forma de dejar su olor y sentirse seguro en su espacio.

Aullar

El aullido es la forma de comunicación a distancia de los lobos: así localizan a la manada, avisan de su posición o marcan territorio. Los perros lo conservan, y por eso muchos aúllan al oír una sirena, otro perro a lo lejos o cierta música. Es su manera de «responder a la llamada». Ojo: si tu perro aúlla mucho cuando se queda solo, puede ser una señal de ansiedad por separación, algo distinto que conviene tratar.

Sacudir con fuerza los juguetes

Si tu perro coge su peluche y lo zarandea con energía de un lado a otro, está reproduciendo el gesto con el que sus antepasados remataban a una presa. Es puro instinto de caza canalizado en el juego, y además es una forma estupenda de que descargue energía.

¿Es malo que entierre cosas? Cuándo prestar atención

En general, enterrar es un comportamiento normal y saludable que no hay que reprimir: forma parte de ser perro. Dicho esto, hay un par de situaciones en las que conviene estar atentos.

  • Cuando se vuelve excesivo u obsesivo. Si tu perro se pasa el día escondiendo cosas de forma compulsiva, puede ser señal de aburrimiento, falta de estimulación o estrés. Más juego, paseos y retos mentales suelen ayudar.

  • Cuando esconde comida perecedera. Si entierra alimentos que se pueden estropear y luego los recupera, puede acabar comiendo algo en mal estado. Mejor retirar lo que no se coma en el momento.

  • Si destroza el jardín o rasca suelos y muebles. Aquí no es un problema del perro, sino de convivencia, y se puede reconducir con educación y alternativas.

La clave es sencilla: si es ocasional y tu perro está feliz y equilibrado, no hay nada de qué preocuparse. Si es constante y parece ansioso, merece la pena revisar su rutina o consultar con un profesional del comportamiento.

Qué puedes hacer si quieres reconducirlo

Si el enterrar o el escarbar se te están yendo de las manos en casa, estas ideas ayudan sin frustrar a tu perro:

  • Dale una «zona de cavar» propia: un arenero o un rincón del jardín donde sí pueda escarbar a gusto. Así canaliza el instinto sin estropear el resto.

  • Aumenta la estimulación mental: juguetes interactivos, juegos de olfato y esconder premios para que los busque gastan esa energía de forma positiva.

  • Gestiona los «tesoros»: retira huesos y juguetes de mucho valor cuando ya no los esté usando, para que no sienta la necesidad de esconderlos.

  • Enséñale órdenes como «suelta» o «déjalo»: te darán control en los momentos clave, siempre desde el refuerzo positivo y la paciencia.

Y sobre todo, no le riñas por seguir su instinto. Enterrar no es «portarse mal»: es tu perro siendo perro. Reconducir con cariño funciona mucho mejor que castigar.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi perro entierra cosas si nunca ha pasado hambre?

Porque es un instinto heredado del lobo, no algo aprendido. Aunque tenga comida de sobra, su cerebro sigue programado para guardar lo que considera muy valioso. No tiene que ver con cómo le cuidas: lo harían igual.

Mi perro entierra cosas dentro de casa (en mantas, sofás…), ¿es normal?

Sí. Cuando no tiene tierra, el perro «entierra» con lo que encuentra: cojines, mantas, ropa. Es el mismo instinto adaptado al interior. Solo conviene vigilarlo si esconde comida que puede estropearse.

¿Debo impedir que entierre?

No es necesario reprimirlo si es ocasional; forma parte de su naturaleza. Si te molesta o es excesivo, mejor que prohibirlo es ofrecerle alternativas: una zona para cavar y más estimulación mental y física.

Mi perro escarba en la cama antes de dormir, ¿le pasa algo?

Nada en absoluto. Es el mismo instinto con el que sus antepasados preparaban su «nido» para dormir cómodos y seguros. Es un gesto totalmente normal y saludable.

En resumen

Cuando tu perro entierra un hueso, da vueltas antes de tumbarse o escarba en la cama, no está haciendo rarezas: está escuchando al lobo que lleva dentro. Son comportamientos instintivos, heredados de miles de años de supervivencia, y en la gran mayoría de los casos son completamente normales. Solo conviene prestar atención si se vuelven excesivos u obsesivos, momento en el que más juego, más estímulos y algo de paciencia suelen ser la mejor medicina.

enriquecimientocuidadossaludLas TablasAlcobendas

¿Necesitas un profesional?

En Pelo Hocico Pata cuidamos de tu mascota con los mejores productos y técnicas profesionales.

Pedir Cita