Salud

Peligros del otoño para tu perro: setas, bellotas, castañas y más

25 de octubre de 20267 min de lectura
Peligros del otoño para tu perro: setas, bellotas, castañas y más

El otoño es una de las mejores épocas para pasear con tu perro: se acabó el calor, los parques se llenan de hojas y los olores cambian por completo. Pero junto con las hojas también aparecen en el suelo cosas que a tu perro le llaman muchísimo la atención y que pueden darle un buen susto: setas, bellotas, castañas, raticidas…

En esta guía repasamos los peligros más habituales del otoño, qué síntomas vigilar y qué hacer si tu perro se come algo que no debe. No se trata de dejar de disfrutar de los paseos, sino de saber dónde mirar.

Setas: el peligro número uno

Con las primeras lluvias, las setas brotan en parques, jardines y zonas de pinar. Y aquí la regla es muy sencilla: ninguna seta del paseo es segura para tu perro. Algunas son inofensivas, pero otras son muy tóxicas (como la Amanita phalloides) y pueden dañar gravemente el hígado. Distinguirlas a simple vista es casi imposible, incluso para alguien con experiencia.

Lo más traicionero es que, con algunas setas muy tóxicas, los síntomas pueden tardar varias horas en aparecer, cuando el daño ya está en marcha. Por eso, si ves que tu perro se ha comido una seta, no esperes a que se encuentre mal: llama al veterinario de inmediato. Si puedes, haz una foto de la seta o lleva un trozo envuelto en papel; ayudará a identificarla.

Síntomas a vigilar: vómitos, diarrea, babeo excesivo, dolor abdominal, temblores, tambaleo o decaimiento.

Bellotas

Las bellotas tienen sustancias que pueden irritar el estómago y, en cantidades grandes, afectar a los riñones. Además, su tamaño y su cáscara dura pueden provocar atragantamientos u obstrucciones intestinales, sobre todo en perros pequeños o en los que se las tragan casi enteras.

Una bellota suelta no suele ser una urgencia, pero si tu perro tiene la costumbre de comerlas a puñados, conviene cortarlo de raíz. Vigila vómitos, diarrea, falta de apetito o dolor abdominal.

Castañas y castañas de Indias

Aquí hay que distinguir dos árboles que se parecen mucho:

  • Castaño de Indias: muy común en parques y calles de Madrid. Sus frutos, las castañas de Indias, son tóxicos para los perros y pueden provocar vómitos, diarrea y dolor abdominal. Además, por su tamaño pueden causar obstrucciones.

  • Castaña común (la que se come asada): no es tóxica, pero tampoco es un buen premio. Su erizo pincha boca y patas, y la castaña entera puede atascarse en el intestino.

Como a simple vista es fácil confundirlas, lo más práctico es no dejar que tu perro juegue con ninguna ni se las coma.

Raticidas

Con el frío, los roedores buscan refugio y aumenta el uso de raticidas en portales, garajes, jardines y solares. El problema es que muchos están diseñados para resultar apetecibles, y lo que atrae a un ratón también atrae a un perro. Algunos raticidas impiden que la sangre coagule y sus síntomas (sangrado, encías pálidas, debilidad) pueden tardar días en aparecer.

Si sospechas que tu perro ha comido raticida, aunque parezca estar bien, acude al veterinario de inmediato y, si puedes, lleva el envase. Cuanto antes se actúe, mejor.

Anticongelante

Es un clásico de los meses fríos. El anticongelante de los coches tiene un sabor dulce que atrae a los perros, y una cantidad muy pequeña puede causar un fallo renal grave. Vigila los charcos en garajes y aparcamientos, guarda bien los envases y, si crees que lo ha lamido, es una urgencia inmediata.

Procesionaria: ojo a los primeros bolsones

La oruga procesionaria es sobre todo un peligro de finales de invierno y primavera, cuando baja de los pinos en fila. Pero a lo largo del otoño y el invierno empiezan a verse en los pinos los típicos bolsones blancos, y con los inviernos suaves las orugas pueden adelantarse. Sus pelos urticantes provocan reacciones muy fuertes, sobre todo si el perro las olfatea o las lame: inflamación de la lengua y la boca, babeo y, en casos graves, lesiones importantes.

Si ves bolsones en los pinos de tu zona de paseo, empieza a evitarla desde ya. Y si tu perro tiene contacto con una oruga, lávale la boca con agua abundante sin frotar y ve al veterinario urgentemente.

Otros riesgos de la temporada

Más oscuridad en los paseos

Con el cambio de hora a finales de octubre, muchos paseos pasan a hacerse de noche. Un collar luminoso o un arnés con reflectantes hace que tu perro sea visible para coches y bicis, y una correa corta te da más control en zonas con poca luz.

Humedad, barro y pelo mojado

Los paseos bajo la lluvia son inevitables, pero un perro que se queda húmedo durante horas tiene más riesgo de irritaciones en la piel y, en los de pelo largo, de que se formen nudos. Sécalo bien al volver, sobre todo entre los dedos, axilas y la zona de la tripa.

Garrapatas

Aunque se asocian al verano, las garrapatas siguen activas en otoño, sobre todo en zonas de campo y hierba alta. Mantén al día la protección antiparasitaria y revisa a tu perro después de los paseos por el campo.

Halloween y dulces

A finales de mes llegan los dulces de Halloween. El chocolate y los caramelos sin azúcar con xilitol son tóxicos para los perros, así que guarda bien las bolsas de chuches y avisa a los niños de que no se los den.

¿Qué hago si se ha comido algo peligroso?

  • Mantén la calma y retira lo que quede de su boca o a su alrededor.

  • No le provoques el vómito por tu cuenta: en algunos casos puede empeorar las cosas. Deja que lo decida el veterinario.

  • Haz una foto o guarda una muestra (la seta, el envase del raticida…).

  • Llama al veterinario enseguida, aunque tu perro parezca estar bien. Con muchos tóxicos, los síntomas tardan en aparecer.

Cómo prevenir sin dejar de disfrutar del otoño

  • Enséñale el «déjalo»: es la orden que más sustos evita. Practícala en casa con premios antes de usarla en el parque.

  • Paseo atento en zonas de riesgo: en pinares, parques con robles o castaños de Indias y zonas con setas, mejor con correa.

  • Revisa el jardín: si tienes, retira setas y frutos caídos con regularidad.

  • Bozal de cesta para los «aspiradoras»: si tu perro se come todo lo que encuentra, un bozal de cesta bien acostumbrado le deja jadear y beber, pero no tragar cosas del suelo.

Preguntas frecuentes

Mi perro se ha comido una seta pero está bien, ¿espero?

No. Con algunas setas muy tóxicas los síntomas tardan horas en aparecer, cuando el hígado ya está dañado. Llama al veterinario de inmediato aunque parezca estar perfectamente.

¿Son tóxicas todas las castañas?

Las castañas de Indias, sí. La castaña común no es tóxica, pero su erizo pincha y la castaña entera puede provocar una obstrucción. Lo mejor es que no se coma ninguna.

¿Cuántas bellotas son peligrosas?

No hay una cifra segura: depende del tamaño del perro y de la cantidad. Una suelta no suele ser grave, pero si se come varias o tiene vómitos o diarrea, consulta al veterinario.

¿La procesionaria es solo cosa de primavera?

Su momento de mayor riesgo es de finales de invierno a primavera, pero los bolsones se ven antes y con inviernos suaves las orugas pueden adelantarse. Si ves bolsones en los pinos, evita esa zona.

En resumen

El otoño trae paseos estupendos, pero también setas, bellotas, castañas de Indias, raticidas y anticongelante. Ninguna seta del paseo es segura, las castañas de Indias son tóxicas y, ante la sospecha de que se ha comido algo peligroso, la regla es siempre la misma: no esperes a ver síntomas y llama al veterinario. Con un poco de atención y un buen «déjalo», tu perro puede disfrutar de la temporada sin sustos.

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