¿Sueñan los perros? Qué pasa mientras duermen | Pelo Hocico Pata
¿Sueñan los perros? Qué pasa en su cabeza mientras duermen
Está tu perro dormido, tan tranquilo, y de repente empieza a mover las patitas como si corriera, se le escapa un ladridito ahogado o le tiemblan los bigotes. Es una de las escenas más entrañables de la convivencia con un perro, y siempre nos hacemos la misma pregunta: ¿está soñando? ¿Y con qué?
La respuesta corta es sí, sueñan. Y la larga es aún más bonita. En este artículo te contamos qué dice la ciencia sobre los sueños de los perros, qué pasa en su cerebro mientras duermen, con qué es probable que sueñen y cómo ayudarles a descansar como se merecen. Prepárate para mirar a tu perro dormido con otros ojos.
Sí, los perros sueñan (y la ciencia lo confirma)
No es una suposición de dueños enamorados: está demostrado. Mediante electroencefalogramas (que miden la actividad cerebral), los investigadores han comprobado que el cerebro del perro, mientras duerme, atraviesa las mismas fases que el nuestro, incluida la fase REM, que es en la que se producen los sueños. De hecho, las ondas cerebrales de un perro en fase REM son sorprendentemente parecidas a las de una persona soñando. Así que, cuando ves a tu perro «correr» dormido, su cerebro está viviendo una película, igual que el tuyo cuando sueñas.
Las dos fases del sueño de tu perro
El descanso de tu perro no es todo igual: alterna, como el nuestro, entre dos grandes fases.
Sueño ligero (fase de reposo)
Es donde pasa la mayor parte del tiempo dormido (en torno al 70%). Su cuerpo descansa, pero no del todo: los músculos mantienen algo de tono y su cerebro sigue «de guardia». Por eso, si abres la bolsa de los premios, aparece a tu lado en un segundo. Está dormido, pero con una oreja puesta.
Sueño profundo (fase REM)
Aquí llega lo interesante. El cuerpo se relaja por completo, los ojos se mueven bajo los párpados (de ahí lo de «movimiento ocular rápido») y el cerebro se pone muy activo: es el momento de los sueños. Los movimientos de patas, los temblores, los gemidos o esos «ladridos» apagados que le oyes son la reacción física a lo que está soñando. Todo completamente normal.
¿Y con qué sueñan?
Es la gran pregunta, y aunque nuestro perro no puede contárnoslo, la ciencia tiene una respuesta preciosa: los perros sueñan, sobre todo, con sus actividades y experiencias del día a día. Es decir, con lo que les hace felices: perseguir una pelota, corretear con otro perro, olfatear en el parque o zamparse ese premio delicioso. Cuando le ves mover las patitas, lo más probable es que esté reviviendo sus momentos favoritos.
Por eso, del mismo modo que reviven lo bueno, los perros también pueden tener pesadillas, que se manifiestan con gemidos, lloriqueos o movimientos más agitados. Suelen ser puntuales y no hay que alarmarse, pero más abajo te contamos cómo actuar si crees que tu perro está teniendo un mal sueño.
Curiosidad: el tamaño influye en sus sueños
Este dato encanta a todo el mundo. El tamaño del perro está relacionado con la frecuencia y la duración de sus sueños:
Perros pequeños (como un Chihuahua): tienen sueños más cortos, pero más frecuentes. Pueden soñar aproximadamente cada diez minutos.
Perros grandes (como un Golden): tienen sueños más largos, pero más espaciados, quizá uno cada hora y media.
Los cachorros pasan más tiempo en fase REM que los adultos, porque su cerebro está fijando todo el aprendizaje nuevo del día. Por eso se dice que sueñan más: tienen mucho que procesar.
¿Por qué es tan importante que duerma bien?
Dormir no es «no hacer nada»: mientras tu perro descansa, su cerebro trabaja. Durante el sueño procesa las experiencias del día, consolida lo que ha aprendido y organiza su memoria; por eso el descanso es clave para su equilibrio emocional y su aprendizaje. Un perro que duerme mal o al que se interrumpe constantemente el sueño puede volverse irritable, reactivo o desarrollar problemas de conducta, además de ser más propenso a enfermar. El buen descanso es, literalmente, salud.
¿Cuánto duerme un perro (y por qué tanto)?
Mucho más que nosotros, y es totalmente normal. Como referencia:
Perros adultos: entre 12 y 14 horas al día, repartidas entre la noche y varias siestas.
Cachorros: de 18 a 22 horas. ¡Casi todo el día! Crecer y aprender cansa mucho.
Perros senior (y los convalecientes o enfermos): de 16 a 20 horas, porque su cuerpo necesita más recuperación.
Que tu perro duerma o dormite buena parte del día no significa que sea vago ni que le pase algo: su descanso se reparte en varios tramos, no en un único bloque nocturno como el nuestro. Lo que sí conviene vigilar es un cambio brusco: si de repente duerme muchísimo más (o mucho menos) y con apatía, mejor una revisión veterinaria.
¿Hay que despertarle si tiene una pesadilla?
La regla general es clara: mejor no despertarle. Ya lo dice el refrán, «deja al perro dormido que duerma». Si le despiertas de golpe en pleno sueño profundo, puede reaccionar sobresaltado, confundido o desorientado, e incluso responder con un gesto brusco sin darse cuenta. Lo mejor es dejar que el sueño siga su curso.
Si de verdad crees que está teniendo una pesadilla intensa y quieres ayudarle, no lo toques ni lo zarandees: llámalo suavemente por su nombre o acerca la mano despacio para que note tu presencia y se tranquilice solo. Con eso basta.
Sueño normal o señal de alarma: cómo distinguirlos
Los movimientos durante el sueño son, casi siempre, una señal buena: tu perro está soñando. Pero conviene saber diferenciarlos de algo que requiera atención veterinaria, como una convulsión. A grandes rasgos:
Sueño normal: movimientos suaves de patas, temblores, gemidos o algún ladrido apagado. El perro se calma si le llamas con suavidad y, al despertar, está normal.
Posible problema (consultar al veterinario): movimientos muy bruscos o rígidos, el perro no responde a estímulos, babea en exceso, se orina, o le cuesta mucho recuperarse y se queda desorientado un buen rato tras «despertar».
Ante la duda, y sobre todo si estos episodios se repiten, graba un vídeo y enséñaselo a tu veterinario: le ayudará muchísimo a distinguir un sueño agitado de un asunto neurológico.
Cómo ayudar a tu perro a descansar mejor
Un buen descanso se prepara durante el día. Algunas claves:
Que gaste cuerpo y cabeza: paseos variados, tiempo de juego y, muy importante, actividades de olfato. Un perro estimulado física y mentalmente duerme mucho mejor.
Bajar revoluciones antes de dormir: igual que a nosotros, pasar de la actividad intensa al sueño de golpe no le funciona. Reserva un rato tranquilo antes de acostaros.
Un buen sitio para dormir: una cama cómoda, en un rincón tranquilo, sin corrientes y donde no le molesten. Su descanso merece su espacio.
Rutina y calma: horarios estables y un ambiente relajado le dan seguridad y le ayudan a dormir del tirón.
Bonus: sus posturas al dormir (y qué cuentan)
Ya que le miras dormir, fíjate en cómo lo hace, porque también dice cosas:
Hecho una rosca: conserva el calor y protege sus órganos; muy típico y cómodo para él.
De lado, estirado: señal de que está relajado y se siente seguro (en esta postura sueña a gusto).
Panza arriba: máxima confianza y relajación… y también una forma de refrescarse cuando hace calor.
Preguntas frecuentes
¿De verdad sueñan los perros?
Sí. Los estudios de actividad cerebral confirman que los perros entran en fase REM, la del sueño, con un patrón muy parecido al humano. Cuando mueven las patas o gimen dormidos, están soñando.
¿Con qué sueñan?
Lo más probable es que con sus actividades y experiencias diarias: jugar, correr, olfatear, comer… reviviendo sobre todo sus momentos felices.
Mi perro tiembla y mueve las patas al dormir, ¿es normal?
Sí, es de lo más normal: son las reacciones físicas a lo que sueña en fase REM. Solo debes preocuparte si los movimientos son muy violentos o rígidos, no responde, o queda muy desorientado al despertar; en ese caso, consulta al veterinario.
¿Es malo despertar a un perro que sueña?
No es peligroso, pero es mejor no hacerlo: puede sobresaltarse y reaccionar desorientado. Si necesitas calmarle una pesadilla, llámalo con suavidad en vez de tocarlo de golpe.
¿Es normal que duerma tantas horas?
Totalmente. Los adultos duermen 12-14 horas, y cachorros y mayores aún más. Reparten el sueño en siestas a lo largo del día. Solo vigila los cambios bruscos acompañados de apatía.
En resumen
Sí, tu perro sueña, y muy probablemente con lo que más le gusta: contigo, con sus paseos y sus juegos. Esos temblores y patitas en movimiento son su cerebro reviviendo momentos felices y ordenando su día. Así que la próxima vez que le veas soñar, no le despiertes: déjale disfrutar de su película y regálale un buen sitio donde descansar. Dormir bien es una de las cosas que más le cuidan por dentro.
Y si notas que tu perro duerme raro, muy inquieto o con cambios bruscos, coméntalo con tu veterinario. Para cualquier otra duda sobre su bienestar, en Pelo Hocico Pata estaremos encantados de ayudarte.
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